Había una vez un anciano, llamado Norbert, que vivía en un horrible castillo. Él era solitario y muy aburrido, lo que no sabía es que no estaba tan solo como creía.
Una noche Norbert, leía un libro y recordaba cosas del pasado. Él no tenía amigos y todos le tenían miedo.
Esa noche era muy ventosa y por momentos el sonido del viento parecían carcajadas. Norbert no se asustó, de repente sintió ganas de recorrer la parte oculta del castillo. No sabía bien que buscaba pero imaginaba que algo importante pasaría esa noche.
En uno de los pasillos, una ventana se abrió y un remolino entró y tiró unos cuantos libros de una vieja biblioteca. Norbert se acercó a levantarlos y un diario gris, con telas de arañas se le enredó en los pies. La foto de un científico loco sonreía en la portada. La noticia decía que el Doctor Maléficus había muerto en ese mismo pasillo, y sorprendido vio en la foto detrás del Doctor, aquella vieja biblioteca. Las carcajadas volvieron a sentirse y sonaban cada vez más fuertes.
Norbert se abalanzó de un salto hacia la biblioteca, y su cuerpo pasó de largo cayendo del otro lado.
No había más biblioteca, solo tubos de ensayo y horrendos aparatos. Norbert muy asombrado dijo:-¡Oh Dios, que es esto! …
Claudia
Una noche Norbert, leía un libro y recordaba cosas del pasado. Él no tenía amigos y todos le tenían miedo.
Esa noche era muy ventosa y por momentos el sonido del viento parecían carcajadas. Norbert no se asustó, de repente sintió ganas de recorrer la parte oculta del castillo. No sabía bien que buscaba pero imaginaba que algo importante pasaría esa noche.
En uno de los pasillos, una ventana se abrió y un remolino entró y tiró unos cuantos libros de una vieja biblioteca. Norbert se acercó a levantarlos y un diario gris, con telas de arañas se le enredó en los pies. La foto de un científico loco sonreía en la portada. La noticia decía que el Doctor Maléficus había muerto en ese mismo pasillo, y sorprendido vio en la foto detrás del Doctor, aquella vieja biblioteca. Las carcajadas volvieron a sentirse y sonaban cada vez más fuertes.
Norbert se abalanzó de un salto hacia la biblioteca, y su cuerpo pasó de largo cayendo del otro lado.
No había más biblioteca, solo tubos de ensayo y horrendos aparatos. Norbert muy asombrado dijo:-¡Oh Dios, que es esto! …
Claudia

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